¿Donde se aplica la quimica?

sábado, 2 de febrero de 2013

Tabla períodica

LA TABLA PERIÓDICA: SU HISTORIA




La evolución de la tabla periódica, desde la primera ordenación de los elementos, ha tenido lugar a lo largo de más de un siglo de historia y ha ido pareja al desarrollo de la ciencia. Aunque los primeros elementos conocidos, como el oro, el hierro se conocían desde antes de Cristo (recuérdese que el hierro, por su importancia en la evolución de la humanidad ha dado nombre a una época), todavía hoy se investiga la posible existencia de elementos nuevos para añadir a la tabla periódica.
Como en la naturaleza la mayoría de los elementos se encuentran combinados formando compuestos, hasta que no fue posible romper estos compuestos y aislar sus elementos constituyentes, su conocimiento estuvo muy restringido. Fue en el año 1800 cuando se descubrió el fenómeno de la electrólisis (ruptura de un compuesto mediante el uso de energía eléctrica ). Este descubrimiento impulsó un salto hacia delante en el descubrimiento de nuevos elementos. Así, de poco más de diez que se conocían hasta el Siglo XVIII, en el que se habían descubierto los elementos gaseosos (hidrógeno, oxígeno, nitrógeno y cloro) y algunos metales (platino, níquel, manganeso, wolframio, titanio vanadio y plomo), en las primeras décadas del siglo XIX se descubrieron más de 14 elementos, y posteriormente, a ritmo algo más lento se siguieron descubriendo otros nuevos.

Así, en 1830 se conocían ya 55 elementos diferentes, cuyas propiedades físicas y químicas variaban extensamente. Fue entonces cuando los químicos empezaron a interesarse realmente por el número de elementos existentes. Preocupaba saber cuántos elementos diferentes existían y a qué se debía la variación en sus propiedades. Sería Berzelius quien llevase a cabo la primera agrupación de los elementos, ordenándolos alfabéticamente e incluyendo el dato de su peso atómico. Sin embargo, esta agrupación no atrajo el interés de los científicos de la época.

Hasta ese momento, nadie parecía haber advertido la posible periodicidad en las propiedades de los elementos químicos, entre otras razones, porque el número de elementos que quedaban por descubrir dejaba demasiados huecos como para poder atisbar orden alguno en las propiedades de los mismos. Además, todavía no existía un criterio claro para poder ordenar sus propiedades, ya que el peso atómico de un elemento, que fue el primer criterio de ordenación de los elementos, no se distinguía con claridad del peso molecular o del peso equivalente.

Fue en 1829 cuando el químico alemán Döbereiner realizo el primer intento de establecer una ordenación en los elementos químicos, haciendo notar en sus trabajos las similitudes entre los elementos cloro, bromo y iodo por un lado y la variación regular de sus propiedades por otro. Una de las propiedades que parecía variar regularmente entre estos era el peso atómico. Pronto estas similitudes fueron también observadas en otros casos, como entre el calcio, estroncio y bario. Una de las propiedades que variaba con regularidad era de nuevo el peso atómico. Ahora bien, como el concepto de peso atómico aún no tenía un significado preciso y Döbereiner no había conseguido tampoco aclararlo y como la había un gran número de elementos por descubrir, que impedían establecer nuevas conexiones, sus trabajos fueron desestimados.

Ante la dificultad que la falta de definición del concepto de los pesos de las especies suponía, y el creciente interés que el descubrimiento de los elementos y de otros avances científicos suscitaba, otro ilustre químico, Kekulé, tomo una histórica iniciativa, que consistió en convocar a los químicos más importantes de toda Europa para llegar a un acuerdo acerca de los criterios a establecer para diferenciar entre los pesos atómico, molecular y equivalente. Esta convocatoria dio lugar a la primera reunión internacional de científicos de la

historia y tuvo consecuencias muy importantes, sobre todo gracias a los trabajos del italiano Avogadro, que brillantemente expuestos en la reunión por su compatriota Cannizzaro, llevaron a la consecución del esperado acuerdo que permitiría distinguir al fin los pesos atómico, molecular y equivalente. Así, algunos químicos empezaron a realizar intentos de ordenar los elementos de la tabla por su peso atómico.

Fue en 1864 cuando estos intentos dieron su primer fruto importante, cuando Newlands establecio la ley de las octavas. Habiendo ordenado los elementos conocidos por su peso atómico y después de disponerlos en columnas verticales de siete elementos cada una, observó que en muchos casos coincidían en las filas horizontales elementos con propiedades similares y que presentaban una variación regular. Esta ordenación, en columnas de siete da su nombre a la ley de las octavas, ya que el octavo elemento da comienzo a una nueva columna. En algunas de las filas horizontales coincidían los elementos cuyas similitudes ya había señalado Döbereiner. El fallo principal que tuvo Newlands fue el considerar que sus columnas verticales (que serían equivalentes a períodos en la tabla actual) debían tener siempre la misma longitud. Esto provocaba la coincidencia en algunas filas horizontales de elementos totalmente dispares y tuvo como consecuencia el que sus trabajos fueran desestimados.

Más acertado estuvo otro químico, Meyer, cuando al estudiar los volúmenes atómicos de los elementos y representarlos frente al peso atómico observo la aparición en el gráfico de una serie de ondas. Cada bajada desde un máximo (que se correspondía con un metal alcalino) y subido hasta el siguiente, representaba para Meyer un periodo. En los primeros periodos, se cumplía la ley de las octavas, pero después se encontraban periodos mucho más largos. Aunque el trabajo de Meyer era notablemente meritorio, su publicación no llego a tener nunca el reconocimiento que se merecía, debido a la publicación un año antes de otra ordenación de los elementos que tuvo una importancia definitiva.

Utilizando como criterio la valencia de los distintos elementos, además de su peso atómico, Mendeliev presentó su trabajo en forma de tabla en la que los periodos se rellenaban de acuerdo con las valencias (que aumentaban o disminuían de forma armónica dentro de los distintos periodos) de los elementos. Esta ordenación daba de nuevo lugar a otros grupos de elementos en los que coincidían elementos de propiedades químicas similares y con una variación regular en sus propiedades físicas. La tabla explicaba las observaciones de Döbereiner, cumplía la ley de las octavas en sus primeros periodos y coincidía con lo predicho en el gráfico de Meyer. Además, observando la existencia de huecos en su tabla, Mendeliev dedujo que debían existir elementos que aun no se habían descubierto y además adelanto las propiedades que debían tener estos elementos de acuerdo con la posición que debían ocupar en la tabla. Años más tarde, con el descubrimiento del espectrógrafo, el descubrimiento de nuevos elementos se aceleró y aparecieron los los que había predicho Mendeliev. Los sucesivos elementos encajaban en esta tabla. Incluso la aparición de los gases nobles encontró un sitio en esta nueva ordenación. La tabla de Mendeliev fue aceptada universalmente y hoy, excepto por los nuevos descubrimientos relativos a las propiedades nucleares y cuánticas, se usa una tabla muy similar a la que él elaboró más de un siglo atrás.


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Práctica de laboratorio


PRACTICA DE LABORATORIO DE LA TABLA PERIODICA


 

INDICACIONES: escuchar y acatar las indicaciones del profesor, ademas de leer y analizar cada procedimiento y realizarlo de manera ordenada y al final de cada experimentación redactar las observaciones así como desarrollar un pequeño marco teórico sobre el tema en cuestión.

 

 

PRELABORATORIO:

 

Investigar los siguientes términos

1.-Elemento químico

2.-Tabla periódica

3.-Propiedad física

4.-Propiedad química

 

 

OBJETIVO PRINCIPAL:

 

Visualizar y analizar las reacciones características de los elementos pertenecientes a cada grupo o familia pertenecientes a la tabla periódica.

Con esta serie de experimentaciones el alumno podrá agrupar e identificar a cada elemento en su grupo correspondiente.

 

 

Prueba A: Grupo I (metales alcalinos). Grupo II (metales alcalino – térreos)

 

MATERIALES:

1 vaso de 250 ml.

1 tubo de ensayo de 15x150

1 erlenmeyer de 125

1 pinza para crisol

Ca(s), 2 tiras de Mg(s), indicador fenolftaleína

1 balón de 100 ml.

2 vasos de 250 ml.
Na(s), K(s), indicador fenolftaleína, alambre micrón.

 

PROCEDIMIENTO:

Eche 60 ml. De agua en un vaso de 250 ml.

- Llene el tubo de ensayo hasta el borde, y adiciónele 4 gotas de indicador fenolftaleína. Sosténgalo con una mano sobre el vaso.

- Prepare un pedazo de papel periódico humedecido (de unos 2x2 cm.) sosténgalo con la mano libre, bien próximo a la boca del tubo y lista para taparlo.

- Luego echamos dentro del tubo con agua el pedacito de calcio y procedemos a tapar el tubo con el papel, invertimos e introducimos en el agua dejándolo boca abajo en el fondo.

- Llenar con agua hasta la mitad del balón de 100 ml. Y hervir luego colocamos dos tiras de magnesio juntas y retorcidas, sujetados por un extremo por la pinza para crisol y acercarlas al mechero. Luego acercarlas a la boca del balón. Cuando el vapor de agua haya desalojado todo el aire, observe bien la llama del magnesio.

Eche 60ml en cada uno de los vasos de 250ml (limpios) 15 cm.

- Luego adicionamos 2 o 3 gotas de fenolftaleína en cada vaso, mezclar.

- Sacar del frasquito con el alambre un trocito de sodio, después de secarlo con el papel filtro, dejamos caer el metal sodio a un vaso con agua.

·         Hacemos el procedimiento anterior pero en lugar del sodio agregamos el potasio

                                                                      

 

Prueba B: Comparación de velocidades relativas de reacción. Grupo VII (halógenos)

 

MATERIALES:

- 3 tubos de ensayo de 15x150

- Mg(s), Ca(s), Fe(s)

- Ácido clorhídrico, HCl, 3N

- 6 tubos de ensayo de 15x150

- KBr (0,1M), KI (0,1M), NaCl (0,1M)

- Agua de cloro, agua de bromo, agua de Yodo

- Tetracloruro de carbono, CCl4

 

PROCEDIMIENTO:

En cada tubo de ensayo con 3 ml. de HCl 3N en cada uno de los 3 tubos de ensayo (limpios).

- Se le echó en forma simultánea los elementos metálicos Mg, Ca y Fe respectivamente en cada tubo.

En dos tubos de ensayo se echó al primero KBr 2 ml. (0,1M) y al otro KI 2 ml. (0,1M) y a ambos tubos se agregó 1 ml. de agua de cloro.

- En otro par de tubos al primero se le echó 2 ml. NaCl (0,1M) y al segundo 2 ml. KI (0,1M) a ambos se le agregó 1 ml. de agua de bromo.

- Por último en otro par de tubos se echó 2 ml. de NaCl (0,1M) y 2 ml. de KBr (0,1M) respectivamente y luego a ambos se le agregó 1 ml. de agua de yodo.

- Finalmente a los 6 tubos de ensayo se le agregó 5 gotas de CCl4.

 

 

 

 

 

 

Prueba C: Propiedades periódicas, comparación de acidez y basicidad relativa de los elementos del tercer periodo. Propiedad Anfotérica

 

MATERIALES:

1 luna de reloj

- solución acuosa de Na, Mg, Al, P, S y Cl

2 tubos de ensayo de 18x150 mm.

- 4 goteros para las soluciones

- solución acuosa de tricloruro de aluminio, AlCl3

- solución acuosa de amoniaco

- solución acuosa de ácido clorhídrico

- solución acuosa de hidróxido de sodio

 

PROCEDIMIENTO:

- Sobre la luna de reloj, distribuya 6 porciones de papel indicador.

- A cada pedazo de papel dejar caer 1 o 2 gotas de una de las soluciones disponibles (una solución diferente en cada porción).

- En un tubo de ensayo eche 5 ml. de tricloruro de aluminio, adiciones al tubo la solución acuosa de amoniaco gota a gota.

- Dividir el resultado en dos tubos.

- Agregue a un tubo, gota a gota, solución acuosa de HCl. Al otro tubo, se le echa una solución acuosa de NaOH hasta notar un cambio.

 

También desaparece, entonces también fue disuelto por el NaOH.

- De estas observaciones podemos deducir que el aluminio es un metaloide.

 

 

 

 

 

 

CUESTIONARIO

 

1.    En la prueba A, ¿Hubo cambio de color al agregar la fenolftaleína al agua?

2.    En la prueba A, ¿Hubo cambio de color al agregar los metales alcalinos

3.    ¿Cómo se guarda el sodio y el potasio? ¿Por qué?

4.    Describa la reacción del sodio con el agua.

5.    Describa la reacción del potasio con el agua e indique las diferencias con la reacción anterior.

6.    ¿Podemos decir que el litio, sodio y potasio forman una sola familia de elementos? ¿Por qué? ¿Necesita más datos?

7.    ¿Qué observó en la reacción del calcio con el agua?

8.    ¿Qué diferencias encuentran entre la reacción del magnesio con el agua con respecto a las reacciones anteriores?

9.    Indique cómo proceden las reacciones en su prueba A.

10. Describa la prueba C y resuma sus resultados en un cuadro, en el que indicará todos los cambios de color observados.

11. Haga un cuadro comparativo indicando la reactividad de los halógenos con relación a sus posiciones en la tabla periódica.

12. Haga un cuadro donde disponga los elementos estudiados conforme se encuentren en la clasificación periódica y mediante flechas indique el orden de reactividad. Saque sus conclusiones pertinentes.

13.  ¿Cómo varían las propiedades ácidas en un período?

14.  ¿Qué es electroafinidad?

15.   Qué es electronegatividad?

16.  ¿Cómo varía el grado de reactividad (electro afinidad) de los elementos del grupo I hacia el grupo VII?

17.   ¿Cómo varía el grado de reactividad (electronegatividad) de los elementos del grupo VII hacia el grupo I?
18. En una prueba C: escriba las reacciones que ocurren primero: Primero en el tubo A y luego en las dos porciones separadas (tubos A y B).

19. Según lo observado, ¿Cómo define usted la propiedad anfótera?